Síndrome de boca seca

La xerostomía o el síndrome de la boca seca es una condición que se caracteriza por la disminución en la producción de saliva. Es un problema frecuente en la población general. Se estima que entre el 10% y el 30% de las personas experimentan sensación de boca seca en algún momento de su vida.

¿Sientes la boca seca con frecuencia, dificultad para tragar o una sensación incómoda al hablar? Estos pueden ser signos del síndrome de boca seca.

Existen varias síntomas:

  • Sensación persistente de sequedad en la boca
  • Dificultad para hablar, masticar o tragar
  • Lengua seca, áspera o con ardor
  • Labios agrietados
  • Mal aliento (halitosis)
  • Mayor aparición de caries e infecciones bucales

Las causas más frecuentes son:

  • Uso de ciertos mediamentos (antidepresivos, antihistamínicos, antihipertensivos…)
  • Deshidratación
  • Enfermedades sistémicas como diabetes, el Parkinson o síndrome de Sjögren (un trastorno autoinmunitario en el cual se destruyen las glándulas que producen las lágrimas y la saliva)
  • Tratamientos oncológicos (quimioterapia o radioterapia en cabeza y cuello)
  • Ansiedad, depresión y estrés
  • Consumo de tabaco y alcohol

La saliva forma una parte muy importante de la salud bucal. Nos ayuda a limpiar los dientes y a controlar las bacterias de la cavidad oral. Cuando su producción disminuye, se aumenta el riesgo de caries y enfermedad periodontal. Por eso, es muy importante identificar la causa y tratar la condición.

Recomendaciones:

  • Beber mínimo 2 litros de agua en pequeños sorbos a lo largo del día, incluso sin sensación de sed. Evitar bebidas azucaradas, con cafeína o alcohol.
  • Chupar caramelos sin azúcar, preferentemente con xilitol.
  • Usar saliva artificial, geles o sprays humectantes disponibles en farmacia, especialmente antes de dormir y aplicar bálsamo labial para prevenir grietas en los labios.
  • Mantener una muy buena higiene bucal: cepillarse los dientes después de cada comida.
  • Utilizar hilo dental y cepillos interdentales diariamente. Usar enjuagues sin alcohol.
  • Controlar la alimentación: consumir alimentos que estimulan la salivación, como frutas frescas; limitar alimentos muy secos, salados o picantes y siempre acompañar las comidas con agua.
  • Evitar fumar o vapear, dormir en ambientes húmedos y respirar por la boca siempre que sea posible.
  • Realizar revisiones odontológicas mínimo cada 6 meses.